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La importancia de repasar: por qué es mejor repasar poco a poco

Qué dicen los estudios sobre repasar la materia del curso anterior y cómo repartir el repaso en todas las vacaciones: unos ejercicios al día, no todo en una semana.

Repasar la materia estudiada en el curso anterior es una parte importante de un aprendizaje eficaz. Para los niños, el repaso no debería limitarse a unos días antes del inicio de las clases, sino hacerse de forma gradual, durante un periodo más largo, también a lo largo del nuevo curso. Así, los alumnos pueden reactivar sus conocimientos, consolidar sus destrezas y empezar las nuevas lecciones con una base más sólida.

Por qué olvidamos y cómo ayuda el repaso

La investigación en psicología cognitiva muestra que lo aprendido puede olvidarse con el tiempo si no se reactiva. Volver periódicamente sobre los conocimientos ayuda a consolidar la memoria y a conservar la información a largo plazo. Además, los conocimientos previos son la base sobre la que los niños construyen los nuevos aprendizajes escolares. Cuando esa base es frágil, comprender conceptos nuevos puede resultar más difícil.

Qué dicen los estudios

Un argumento importante lo aportan Donoghue y Hattie (2021), que realizaron un metaanálisis de 242 estudios con 169.179 participantes (Donoghue y Hattie, 2021). Los autores analizaron la eficacia de varias técnicas de aprendizaje y destacaron la importancia de la práctica distribuida en el tiempo y del recuerdo activo. Los resultados respaldan la idea de que los alumnos se benefician de volver periódicamente sobre la materia, en lugar de concentrar todo el esfuerzo en un periodo muy corto.

temeinvacanta.ro ofrece materiales de repaso de lengua rumana y matemáticas para 1.º a 4.º de primaria: repaso de rumano y repaso de matemáticas. Nuestra sugerencia es que el niño los use durante todas las vacaciones, como máximo 10 preguntas al día, para resolverlos con el tiempo y no todos de golpe.

Asimismo, Carpenter, Pan y Butler (2022) analizaron la investigación sobre la repetición espaciada y la práctica de recuperación (Carpenter, Pan y Butler, 2022). Su síntesis muestra que estas estrategias pueden mejorar la retención a largo plazo y apoyar el aprendizaje en contextos educativos muy diversos. Por tanto, el repaso no debería verse solo como una etapa previa al inicio de las clases, sino como un proceso continuo, integrado en el aprendizaje.

En la misma línea, Dunlosky y sus colegas (2013) evaluaron varias técnicas de aprendizaje y destacaron la utilidad de practicar con ejercicios tipo prueba y de la práctica distribuida (Dunlosky et al., 2013). Estos métodos ayudan a los alumnos a detectar lo que han olvidado, corregir lagunas y consolidar sus conocimientos. Es importante que el repaso incluya no solo releer las lecciones, sino también resolver ejercicios, responder preguntas y explicar las nociones con sus propias palabras.

Las lagunas se ven a tiempo

Otra ventaja de repasar durante más tiempo es que las dificultades de aprendizaje se detectan pronto. Con ejercicios cortos y comprobaciones periódicas, profesores y padres pueden ver qué nociones se han olvidado o se han entendido a medias. Así, la ayuda puede adaptarse a cada niño antes de que las lagunas se acumulen y afecten a la comprensión de la materia nueva.

Menos presión

Además, repasar de forma escalonada puede reducir la presión de prepararse para el colegio. En lugar de tener que repasar mucha información en muy poco tiempo, el niño puede trabajar a un ritmo más equilibrado. Las pausas entre sesiones, alternar actividades y adaptar la dificultad de los ejercicios hacen el aprendizaje más sostenible. El objetivo no es alargar artificialmente el curso con deberes extra, sino consolidar los conocimientos sin sobrecarga.

Cómo es, en la práctica, un repaso escalonado

En la práctica, una solución eficaz es repartir el repaso en varias semanas y continuarlo, en dosis cortas, en paralelo con las lecciones nuevas. Por ejemplo, los alumnos pueden resolver de vez en cuando algunos ejercicios del curso anterior, repasar las nociones clave antes de una lección nueva o retomar los conceptos que dominan menos. La frecuencia y el contenido deben adaptarse a la edad, al nivel y a las necesidades de cada niño. Un organizador semanal colorido puede ayudar al niño a ver su progreso.

En conclusión

La evidencia científica respalda un repaso regular y distribuido durante un periodo largo, en lugar de un repaso intensivo de solo unos días antes del inicio del curso. Un enfoque eficaz supone retomar poco a poco las nociones esenciales, hacer ejercicios cortos y volver periódicamente sobre la información, en paralelo con la materia nueva. Aunque los estudios citados no fijan una duración universal obligatoria para el repaso al comienzo del curso, ofrecen argumentos sólidos para consolidar los conocimientos de forma continua y no concentrar todo el esfuerzo en muy poco tiempo.

Bibliografía

  • Donoghue, G. M., & Hattie, J. A. C. (2021). A Meta-Analysis of Ten Learning Techniques. Frontiers in Education, 6, 581216. doi.org/10.3389/feduc.2021.581216
  • Carpenter, S. K., Pan, S. C., & Butler, A. C. (2022). The Science of Effective Learning With Spacing and Retrieval Practice. Nature Reviews Psychology, 1, 496–511. doi.org/10.1038/s44159-022-00089-1
  • Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). Improving Students’ Learning With Effective Learning Techniques: Promising Directions From Cognitive and Educational Psychology. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4–58. doi.org/10.1177/1529100612453266

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